ARDILLA terrestre del Artico : Esta ardilla superenfriada podría revolucionar la atención de emergencias.
Ningún otro mamífero puede sobrevivir a temperaturas corporales más bajas que la ardilla terrestre ártica. Su gélida hibernación está inspirando nuevos tratamientos para ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y lesiones cerebrales. En agosto, cuando el verano llega a su fin y los días se acortan, la ardilla terrestre ártica hembra sabe que es hora de acumular reservas de grasa. Este pequeño roedor de color cobrizo recorre la tundra en busca de alimento — hierbas, juncos y hojas— hasta que se retira a su madriguera para sumergirse en un profundo sueño invernal. Aproximadamente a un metro bajo tierra, su cuerpo entra en un estado de letargo. Con apenas unas pocas respiraciones y latidos por minuto, sería fácil confundirla con muerta. A medida que el suelo sobre ella se congela por completo, alcanzando temperaturas de -20 °C (-4 °F), su temperatura corporal se desploma. Sorprendentemente, su cerebro se enfría a 0 °C (32 °F), su abdomen a -2 °C ...